Primeras impresiones tras dos días en marcha

Primeras impresiones tras dos días en marcha

¡Comparte y divulga aquí!

Sin ambages, la ruta no ha empezado con muy buen pie, síntoma de que esto va a ser una auténtica aventura. Escribo desde Soria, pero debería estar en Logroño a estas alturas, y no he podido visitar el municipio menos poblado de Guadalajara, Valtablado del Río, que queda pendiente para la ruta de retorno.

En estos dos días debería haber recorrido 782 kilómetros, y solamente he alcanzado 654.

El principal problema ha sido que he topado con sucesivos puntos de recarga averiados o vandalizados, obligándome a poner rumbo directo a Soria, donde ya tengo el coche cargando “en destino”, es decir, en un hotel que dispone de cargador; mañana por la mañana tendré la batería al 100% y podré empezar a recuperar el terreno perdido. Iré a Estepa de San Juan (Municipio menos poblado de Soria) y seguiré camino hacia Logroño.

Pero no todo han sido penurias.  La rueda de prensa de ayer, que daba el pistoletazo de salida a Electric Challenge, fue fantástica, y la repercusión en medios ha sido significativa. Ojalá pudiera atribuirme yo el mérito, pero el peso de todo ello ha recaído sobre los hombros de mis inestimables patrocinadores; Actívitas, ALD Automotive, Cargacoches, Reale Seguros y Rusticae. No solamente es de agradecer su apoyo logístico y su ayuda en cuestiones de marketing y comunicación, sino también la energía positiva que han transmitido desde el primer momento. También es valiosísima la colaboración de WWF España, que me brinda un importantísimo motivo para no perder el ánimo y seguir empujando, ¡inasequible al desaliento!

Y no, no me olvido de Jaguar, sin cuya complicidad nada de esto sería posible. Gracias también por su empuje constante y ayuda, además por poner en mis manos el I PACE, “el mejor coche del mundo”. Aunque soy una persona prudente y tranquila al volante, no es fácil ignorar las cualidades que tiene este vehículo. Además de ser comodísimo, siento que va sobre raíles y constantemente “pide guerra”, aunque de momento he conseguido contenerme. Siento que tengo un auténtico jaguar (el felino, se entiende) a mi disposición.

¿Lo mejor de todo hasta este momento? Seguramente haya sido la sensación de subir conduciendo muy despacio por una carretera revirada, en completo silencio y sin contaminar, hasta lo alto de la loma en la que se encuentra mi hotel, bajar la ventanilla y escuchar el rumor de la naturaleza.

Seguiremos informando.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *